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la sanación está muy romantizada

La sanación está muy romantizada

La sanación está muy romantizada, aun si pareciera que deberían salir halos de luz y chispas y gotas de amor mientras nos elevamos a otras frecuencias. Lamentablemente esto no es así.

Vamos a definir qué es la sanación para poder comprender mejor este concepto.

Por qué la sanación está muy romantizada: Mitos y realidades

Sanar heridas no es hacerse reiki, colocarse cristales o leer sus registros akáshicos.

Tampoco es leerse el tarot, tomar flores de Bach o consultar al péndulo.

Es mucho más que armonizarse.

Sanar es hacerse cargo, y eso, no es para cualquiera.

La sanación es para valientes que se atreven a adentrarse al alma, a seguir su intención, su camino.

Un proceso profundo e intenso que conlleva mucha energía, mucho tiempo, mucha paciencia…

Tanta paciencia como veces no nos hemos escuchado.

Batallar con un ego que se resistirá a los cambios que broten del alma es también sanar.

Sanar es sangrar, supurar, doler, comprender, perdonar, perdonarse y, al final, soltar.

La sanación es pasar por sucesivos estados de enojo, de tristezas, de necesidad de soledad y silencio.

Sanar es reconocer la sombra y aceptarla.

Sanar es agotador, aplastante, no tiene nada de glamoroso. No se escuchan cánticos ni mantras de fondo, ni hay luces de colores.

Es abrir las puertas de lo que tenemos tapado, que no queremos ver, y darse cuenta como todas las resistencias juntas se aglomeran ante la situación incómoda de cambiar.

Presenciamos como se manifiestan temáticas de negación, el “está todo bien”, boicots, y muchos sabotajes.

La sanación es ardua, profunda, caótica y fluctuante, no tiene un camino recto ni hay recompensas inmediatas. Animarse es un gran acto de valentía, es un acto privado, íntimo y muy hondo.

No lo llamemos de otro modo, sanar es sanar, es ver la herida para ver los recursos a usar para atravesarla.

A pesar de todo, sanar es maravilloso porque es liberador y libertador.

Reiki, cristales, registros akáshicos, flores de Bach, péndulo son todas magníficas herramientas, pero recuerda que el verdadero canal de sanación eres tú.

Estar presentes es fundamental

Estemos presentes en el proceso, para nosotros mismos, armando red, dejándonos sostener y comprendiendo lo misterioso que puede ser, sin controlar ni esperar nada más de lo que sucederá. Todo es perfecto.

Los momentos de cambio y transformación externos, no se dan así, de un día para otro, son como gotas de agua que, se van deslizando poco a poco, y van cayendo en un vaso.

Lentamente, van uniendo, estas diminutas e inapreciables gotas de agua, hasta que una de ellas hace derramar el vaso, y todo se precipita buscando el irremediable cambio.

Así nos pasa a nosotros, que no vemos esa pequeña gota de agua, que va cayendo en nuestro interior, hasta que llega un momento del irremediable cambio.

Una crisis, que es, cuando el vaso ya no puede albergar más agua, entonces, nos precipitamos hacia una revolución interna, “transmutando”, todo aquello, en lo que ya no vibramos.

En ese momento estamos completando una nueva vuelta de espiral, subiendo una octava, nuestra vibración individual y entrando en resonancia, con todos aquellos, que están viviendo el mismo proceso que nosotros.

Esto provoca una ola irreversible de cambio y “transformación”, hacia todo lo que tocamos, sentimos y somos.

Es el momento, de volver la mirada a nuestra sabiduría ancestral, de darnos cuenta de que, conscientes, unidos y juntos ¡somos más fuertes!

Procedimiento de una terapia de sanación energética para comprender cómo es que la sanación está muy romantizada.

Te invito a ver este video en donde explico en qué consiste una terapia y los efectos que ésta produce en nuestras vidas.

Los ocho conceptos de la sanación

  1. La sanación es un viaje hacia nuestra totalidad que dura toda la vida.
  2. Sanación es recordar lo que hemos olvidado sobre conexión, unidad e interdependencia entre todas las cosas, vivientes y no vivientes.
  3. Abrazar lo que más tememos.
  4. Abrir lo que está cerrado, ablandar lo que se ha endurecido y obstruye.
  5. Entrar en el momento trascendente e intemporal en que se experimenta lo divino.
  6. Es creatividad, pasión y amor.
  7. Buscarse y expresarse plenamente, la luz y la sombra, la parte masculina y la femenina.
  8. Es aprender a confiar en la vida.

Estar poco desarrollados en cualquiera de estos conceptos, la puerta que conduce al amor y a la salud permanece cerrada.

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Me estoy sanando…

  • Entiendo que no tengo que hacerme indispensable…
  • Tomo distancia para observar y observarme desde lejos…
  • Estoy despertando de un aletargado condicionamiento…
  • Me doy cuenta de que no necesito de apegos…
  • Que para ser libre es necesario volar ligero…
  • Siento lo que significa no ser necesitado…
  • Comprendo lo que hace la distancia, el tiempo y la autonomía en las decisiones…
  • Dejo de influir e intervenir en vidas ajenas…
  • Evito estar donde no soy llamado…
  • No cargo procesos de otros…
  • Practico guardar silencio y respirar lento…
  • Recuerdo que ser amable no me impide ser claro y dejarme sentir las emociones que afloran en mi interior en este preciso momento…
  • Me despojo de expectativas ajenas para reconstruirme desde mis propios instintos…
  • Estoy dejando que mi naturaleza salga de la profundidad de mi alma…
  • Me estoy sanando y eso me está enseñando a escucharme, a priorizarme, a permitirme sentir ser…

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