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glándula timo

Glándula timo

La glándula timo: la llave de la felicidad y del buen sistema inmunitario

La glándula timo se encuentra situada en el centro del pecho, justo detrás del esternón.

A la altura del hueso donde la gente toca cuando dice yo, queda una pequeña glándula llamada timo.

Su nombre en griego, thýmos, significa energía vital.

Hasta hace muy poco tiempo, debido a la falta de información, que se le consideraba superflua, comparada con el resto de los órganos del cuerpo humano.

Durante mucho tiempo la medicina solo conocía la glándula timo a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido.

Se suponía que se atrofiaba y dejaba de trabajar en la adolescencia.

Por décadas, médicos americanos bombardeaban glándulas timo perfectamente saludables con alta dosis de rayos x, creyendo que su tamaño anormal podría causar problemas.

La ciencia demostró que, aunque se encoge en tamaño después de la infancia, sigue manteniéndose activo durante toda nuestra vida.

Es uno de los pilares de nuestro sistema inmunológico, junto con las glándulas adrenales y la espina dorsal.

Está directamente conectado a los sentidos, la conciencia y el lenguaje.

Hoy sabemos que es de enorme importancia para nuestro organismo y juega un papel fundamental tanto a nivel físico como energético.

Su función es primordial para el sistema inmune o de defensas y que sus células están emparentadas con las del corazón.

La glándula timo y el sistema inmunológico

Está directamente implicada en la regulación de las enfermedades, ante situaciones de estrés y con nuestras emociones.

Nuestro sistema inmunológico es un sofisticado sistema diseñado para proteger nuestro organismo del ataque de virus, bacterias, hongos y células malignas.

Posee un monitoreo constante de nuestro cuerpo y allí dónde detecta alguna anormalidad, lanza los glóbulos blancos para restituir el tejido normal, y lo hace con una eficiencia notable.

Toda la especie humana debe su supervivencia a este maravilloso sistema que nos protegió mucho antes de que existieran antibióticos, medicamentos, medidas higiénicas, etc.

Sin embargo, como todo sistema de nuestro cuerpo también puede estar sometido a desequilibrios.

De tal forma que, cuando funciona con menor capacidad de la normal, aparecen las enfermedades.

Esto también abre las puertas a la invasión de todo tipo de microorganismos que aprovechan estas brechas para su ingreso.

Otro tipo de enfermedades de nuestro sistema inmunológico son las autoinmunes.

Son aquellas dónde nuestro “ejército interno” se enloquece y termina atacando a tejidos normales de nuestro cuerpo.

Algunas enfermedades autoinmunes son la esclerosis múltiple, la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, el lupus, etc.

En este caso existe un lazo detectado entre el aumento del estrés y los picos de ataque de estas enfermedades.

El general que dirige este sistema defensivo es la glándula timo, que se encuentra en el centro de nuestro pecho.

Desde allí comanda todas las “operaciones” de defensa.

La glándula timo y las emociones

Numerosas investigaciones han demostrado que esta glándula está fuertemente influida por los estados emocionales.

Una intensa carga emocional negativa puede hacer que disminuya su capacidad hasta en un 50%.

Por eso es por lo que después de grandes disgustos es más probable que se desarrollen enfermedades en nuestro cuerpo.

El timo es el regulador del flujo energético que recorre nuestro cuerpo, controlando la Energía Vital que asimilamos, a través de los Chakras.

También tiene una función importantísima ante nuestro sistema inmune, produciendo numerosas hormonas y células T que son las encargadas de defender a nuestro organismo ante las infecciones.

Pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y las bacterias.

Pero también se muestra muy sensible ante los colores, olores, sonidos, imágenes, sabores, gestos, pensamientos y sentimientos.

Se ha demostrado que nuestro timo puede aumentar o disminuir su tamaño en función de su mayor o menor actividad.

Ante estados de estrés mental o físico, causados por infecciones o enfermedades graves, puede disminuir su tamaño a la mitad en un solo día.

El timo crece cuando estamos alegres y encoge cuando estamos estresados y aún más cuando nos enfermamos.

Esa característica confundió durante mucho tiempo a muchos, que a través de las autopsias y siempre lo encontraba achicado y encogido.

La glándula timo en estado saludable

El timo aumenta su tamaño cuando se nutre de energía positiva y nuestro cuerpo y nuestra mente se encuentran equilibrados y en estado de calma y armonía.

Este estado se consigue cuando lo físico, lo mental y lo espiritual funcionan coordinadamente para alcanzar un estado óptimo de salud y bienestar, indicio de una circulación fluida de la Energía Vital.

Como una central de teléfonos por donde pasan todas las llamadas, hace conexiones tanto hacia afuera como hacia adentro.

Si somos invadidos por microbios o toxinas, reacciona inmediatamente produciendo células de defensa.

Pero también es muy sensible a imágenes, colores, luces, olores, sabores, gestos, toques, sonidos, palabras y pensamientos.

Impacto de las emociones

El Amor y el odio lo afectan profundamente.

Los pensamientos negativos tienen más poder sobre él que los virus y bacterias.

Entonces el timo intenta reaccionar y se debilita, luchando contra un invasor desconocido “solo pensamientos” y abre espacios.

El sistema inmune se debilita y las infecciones sobrevienen.

En compensación, pensamientos positivos consiguen activar todos sus “poderes”, recordando que la fe remueve montañas.

Nuestra glándula timo está influenciada por nuestras emociones.

Dos de nuestros sentimientos básicos que circulan por nuestro cuarto chakra, Anahata, el chakra del corazón, son el Amor y el Odio junto al Miedo.

De forma que, al sentir estas emociones de odio o miedo, la glándula timo se muestra débil y ralentiza su actividad encogiéndose.

Mientras que el amor, la ternura, la compasión son manifestaciones de la energía vital que refuerzan el funcionamiento de esta glándula.

Al igual influyen nuestros pensamientos positivos como los negativos, activando o inhibiendo, la correcta actividad del timo.

Ante una situación de estrés se produce un descenso de energía vital ya que nuestro cuerpo la utiliza para hacerle frente a un estado negativo o de alerta.

La glándula timo se muestra débil y disminuye su tamaño.

El propio chakra del corazón, fuente energética del amor y la compasión, tiene más que ver con el timo que con el órgano en sí.

En cuanto se supera este estado de estrés se retorna a un nivel energético óptimo y la glándula timo vuelve a mostrarse fuerte y aumenta su tamaño.

Esto se puede comprobar mediante la técnica de kinesiología y los “test del timo”.

Test de pensamiento que puede demostrar esa conexión.

Cierre los dedos pulgar e índice en la posición de ok, apriete con fuerza y pide a alguien para intentar abrirlos o separarlos en cuanto piensa “estoy feliz”.

Después repita pensando “estoy infeliz”.

La mayoría de las personas conserva la fuerza en los dedos con el pensamiento feliz y se debilita cuando piensa que está infeliz.

Es decir, cuando dices estoy feliz no es posible separa los dedos, mientras si dices estoy infeliz pierdes fuerza y pueden separar tus dedos con toda facilidad.

Sustituye los pensamientos por alguna otra cosa que le produzca bienestar: un delicioso helado, la naturaleza, paz, violencia, guerra, muerte… para ver qué sucede.

Físicamente, a diario o al sentir un descenso de nuestra energía, podemos realizar unos ejercicios para fortalecer y nutrir nuestro timo de la energía necesaria.

Ejercicios para estimular la glándula timo

Vamos a ver algunos ejercicios prácticos para estimular nuestro timo y mejorar nuestro estado de bienestar y felicidad.

Para estimular la glándula timo mentalmente, tendremos constante y conscientemente pensamientos positivos.

Puedes ejercitar el timo para aumentar su producción de bienestar y felicidad, ganar en fuerza y salud.

Te recomendamos estos ejercicios por la mañana, al levantarse, o en la noche antes de acostarse:

Ejercicio 1 para estimular la glándula timo

De pie, las rodillas ligeramente dobladas, (la distancia entre los píes debe ser la misma de los hombros).

Ponga el peso del cuerpo sobre los dedos y no sobre el talón y mantenga toda la musculatura relajada.

Cierre cualquiera de las manos y comience a dar golpecitos continuados con los nudillos de los dedos en el centro del pecho marcando el siguiente ritmo: Uno fuerte y dos débiles.

Siga haciéndolo entre 3 y 5 minutos, respirando tranquilamente, mientras observa la vibración producida en toda la región toráxica.

Con 20 toques por la mañana y 20 toques por la noche es suficiente.

El ejercicio estará atrayendo la sangre y la energía hacia el timo, haciéndolo crecer en vitalidad y beneficiando también los pulmones, corazón, bronquios y garganta.

Llenando el pecho de algo que ya era suyo y solo estaba aguardando una mirada de reconocimiento para transformarse en coraje, calma y nutrición emocional.

Desde tiempos muy antiguos los sabios de Oriente estaban conscientes de esta relación entre el timo y salud, por lo tanto, diseñaron numerosos ejercicios para fortalecerlo.

Uno de los más efectivos es el ejercicio de El Sol en el Pecho.

Ejercicio 2: El Sol en el Pecho.

Póngase cómodo.

Busque su lugar tranquilo y aireado.

Masajeé suavemente el centro de su pecho.

Visualice que allí hay un capullo de una flor que se va abriendo despacio a medida que recibe su cálido masaje.

Esta visualización activa nuestra glándula timo.

Con el puño flojo golpee amablemente el centro del pecho.

Siga visualizando la flor que se abre.

Ahora comenzamos el ejercicio propiamente dicho después de la preparación anterior.

  • Extienda sus brazos hacia adelante, palma frente a palma.
  • Cierre los puños. Esa va a ser la posición de partida.
  • Inhale por la nariz en forma lenta y profunda, al mismo tiempo traiga sus codos bien hacia atrás, bien pegados al cuerpo.
  • Intente que sus omóplatos se acercan lo máximo posible y que el pecho se abra bien.
  • Retenga el aire.
  • Visualice entonces un sol brillante y poderoso en el centro de su pecho. Sienta su calor y poder de vida.
  • Cuando llegue al límite de la retención, exhale por la boca entreabierta, mientras lleva sus brazos a la posición de partida. Repita la técnica de 5 a 15 minutos.
  • Si ya tiene problemas en su sistema inmunológico conviene hacerla varias veces al día, todos los días hasta alcanzar mejoría evidente.

Estimulación de la glándula timo con Reiki

Con Reiki también podemos aplicar estos conocimientos sobre el timo.

Cuando tratemos a una persona que se siente baja de energía, con una enfermedad infecciosa o que necesite reforzar su sistema inmunológico por cualquier otra causa.

Este método simplemente consiste en poner las manos encima de la zona durante el tiempo necesario.

Con Reiki no solamente ayudamos a nuestro timo, sino que reequilibramos energéticamente a todos nuestros centros vitales o chakras.

De la misma manera colabora a alcanzar un estado de calma y bienestar de nuestro Ser a todos los niveles.

Si lo que queremos es ayudarnos a nosotros mismos, en nuestro auto tratamiento Reiki o bien al momento de ponernos a dormir, colocaremos nuestras manos sobre la glándula timo, la derecha encima y la izquierda debajo, para de una forma consciente fortalecer y restablecer energéticamente este centro vital.

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