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constelaciones familiares

Constelaciones familiares

Constelaciones Familiares es un tipo de Psicoterapia Sistémica Familiar desarrollado por Bert Hellinger.

¿Qué son las Constelaciones Familiares?

Se dice que el 70% de los problemas psicológicos que nos afectan a todos vienen de nuestra historia y relación familiar.

Este trabajo sobre sistemas familiares es, en la actualidad, de los más destacado en el estudio y conocimiento de los vínculos familiares.

Es un método terapéutico muy eficaz para examinar las dinámicas relacionales de una familia, permitiendo identificar fácilmente aquellas implicaciones inconscientes que generan malestar.

A través de la terapia sistémica nos damos cuenta de que todos estamos inmersos en una red de vínculos.

No podemos contemplar a un individuo aislado, sino que forma parte de un sistema familiar, y este Todo funciona como una unidad orgánica.

Todos somos miembros de una familia, y estamos ligados por profundos lazos de amor y lealtad.

Este amor nos puede llevar a la felicidad o nos puede traer desdicha o incluso enfermedad.

Una vez tenemos el retrato de familia, el trabajo se enfoca en generar cambios y conseguir soluciones positivas para la vida.

Bert Hellinger, fundador de las constelaciones familiares, observó, a lo largo de su trabajo con sistemas familiares, las dinámicas que conllevan identificaciones e implicaciones trágicas de una generación a la siguiente.

Algunos ejemplos son la muerte temprana de un miembro de la familia; cuando alguien es expulsado u olvidado, o se le negó la pertenencia.

Cuando hay injusticias y desequilibrios en el balance entre el dar y el tomar; la dinámica de seguir a la muerte a otras personas.

Así como llevar cargas en lugar de otros; expiaciones de culpas de anteriores; movimientos amorosos interrumpidos hacia los padres, etc.

El niño, por amor ciego, adopta reacciones y soporta cargas que le dificultarán la vida de adulto.

Orígenes de las constelaciones familiares y sistémicas

Las constelaciones familiares fueran creadas por Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán.

Nacido en 1925, estudió filosofía, teología y pedagogía.

Durante dieciséis años trabajó como misionero de una orden católica entre los zulúes de Sudáfrica, dirigiendo varias escuelas superiores.

Más tarde se hizo psicoanalista y, a través de la dinámica de grupo, la terapia primal, el análisis transaccional y diversos métodos de hipnoterapia, llegó a desarrollar su propia terapia sistémica y familiar.

Durante los años 80, logró conocer las leyes según las cuales se desarrollan identificaciones e implicaciones trágicas entre los miembros de una familia, a las que llamó Los Órdenes del Amor.

Su trabajo con constelaciones familiares, enfocado directamente a la solución, constituye uno de los instrumentos terapéuticos más eficaces para reorientar y sanar las relaciones en el seno de la familia.

Hoy en día, su trabajo con constelaciones familiares le ha valido el reconocimiento profesional como uno de los terapeutas claves de la psicoterapia actual.

El primer libro de Bert Hellinger sobre Constelaciones Familiares

Después de años de estudio, Hellinger, desarrolló Los Órdenes del amor, una teoría que explica que el amor crece dentro de un orden cuando se da a cada miembro de la familia un lugar de dignidad y respeto.

En las constelaciones familiares las implicaciones que generan desdicha salen a la luz y, al restablecer Los Órdenes del Amor, aparecen soluciones para que la vida fluya de nuevo hacia el amor y el bienestar.

Hablaríamos de un amor esclarecido en contra de un amor ciego que a menudo dirige nuestras vidas.

El amor en un sistema familiar fluye mejor cuando estas leyes sistémicas son respetadas por todos sus miembros.

El conocimiento de estas leyes es una parte intrínseca de un amor consciente y el propósito del trabajo con Constelaciones Familiares.

Los Órdenes del Amor

Cuando Bert Hellinger habla de “Órdenes del Amor” se refiere a las reglas que se mantienen en los sistemas (principalmente familiares) a lo largo del tiempo.

Aunque sus miembros crezcan y/o vayan cambiando (por nacimientos, muertes, parejas que se formas o se rompen…), las reglas se mantendrán.

Cuando no respetamos estas normas, se rompe el orden y el equilibrio del sistema, lo que puede convertirse en origen de conflictos o patologías a nivel psíquico, físico o de relación.

Cuando se empieza a comprender y aplicar los órdenes del amor en la vida, se empieza a estar en sintonía con la vida

Se deja espacio para la armonía en tus relaciones, ocupando el lugar que nos corresponde y dando lugar a todos los que forman parte, sin emitir juicio.

Solo esto proporciona la paz y la sabiduría en tu corazón.

¿Cuáles son los Órdenes del Amor?

Pertenencia

Todos los miembros de la familia pertenecen y tienen derecho a pertenecer al sistema, al sistema familiar, absolutamente todos, incluso aquellos que murieron al poco de nacer, los hijos ilegítimos, aquellos que fueron apartados de la familia por algún motivo que seguramente se convirtió en un oscuro secreto.

Si un miembro de la familia no es recordado, es juzgado o excluido de alguna otra manera, negando su derecho a pertenecer al sistema, un miembro de la familia de una generación posterior se identificará con la persona excluida.

Esto conduce a lo que se llama “identificación”, cuando una persona lleva los sentimientos, comportamientos y actitudes mentales de otra persona en lugar de estar en sintonía consigo misma.

El sistema no tolera este tipo de omisiones, por lo que, en base a la lealtad propia de los vínculos familiares, generaciones posteriores repetirán patrones o destinos que quedaron truncados u olvidados.

La inclusión me permite vivir desde la seguridad, tomar mi fuerza de mis linajes, la salud, la libertad, la amplitud y el crecimiento interno.

Jerarquía

Existe un orden en la familia; hay que respetar el orden de llegada al sistema.

El que llegó primero tiene prioridad.

Las parejas anteriores tienen una fuerza especial y deben ser vistas y reconocidas por los miembros posteriores.

La relación de los padres tiene prioridad sobre los hijos, ya que gracias a esa unión fue posible la llegada de estos.

Ante los padres los hijos siempre serán los pequeños.

Esto no significa que hay que hacer todo lo que dicen los padres, sino que se debe honrarlos y respetarlos tal y como son.

En otras palabras, en una familia cada uno de sus miembros tiene un lugar específico en el sistema familiar que sólo le pertenece a él.

Los padres son los padres y tienen que comportarse de esa manera, los niños son niños y tienen que actuar en consecuencia. Y cada uno tiene que respetar el lugar del/de la otro y sus límites.

Esto se relaciona con el hecho de que cada uno tiene que llevar por sí mismo su propio y singular destino de vida.

Si un niño lleva el dolor de sus padres o de alguna otra forma intenta aliviar a sus padres de su destino, viola esta ley y en cierto modo reduce a sus padres al estado de un niño.

Si los padres se comportan como niños delante de sus propios hijos, ellos tampoco se comportan en sintonía con esta ley, lo cual tendrá́ consecuencias para sus hijos y para ellos mismos.

Equilibrio

En toda relación entre iguales debe existir un equilibrio entre el dar y el recibir.

Dicho equilibrio no se cumple con los padres, debido a que estos nos regalan lo más grande que tenemos, “la vida”, y esto no puede ser devuelto… sino que se tiene que tomar con todo nuestro corazón y pasarlo hacia adelante, hacia nuestros propios hijos o proyectos.

En un sistema hay un cierto equilibrio entre sus miembros en cuanto a sus acciones.

Todo el mundo es responsable de sus actos y de las consecuencias que se derivan de ellos.

Y por estar unidos entre sí todos los miembros de un sistema sienten una cierta responsabilidad por las acciones de otros miembros y hasta cierto punto quieren, sobre todo inconscientemente, asumir las consecuencias que se derivan de este tipo de acciones.

En una familia, esto puede significar que un crimen cometido por uno de sus miembros de una generación anterior será́ expiado por alguien de una generación posterior.

Esto se llama “culpabilidad familiar”.

También puede darse que, ante cualquier injusticia que se hiciera a un miembro de la familia, otros pueden querer buscar expiación por ello.

“Todos en la familia tienen el mismo derecho de pertenecer.”

Bert Hellinger

El individuo como parte de un todo

En este enfoque terapéutico consideramos al individuo no como una unidad separada, sino como parte de un todo mayor, un sistema de familia.

Su comportamiento individual, sus sentimientos y actitudes están influenciados por este grupo más grande y, en particular, por las generaciones anteriores.

Por tanto, tiene que ser entendido en el contexto de este colectivo al que pertenece.

Son muchos los nudos que nos atan a nuestro linaje ancestral, especialmente a nuestros padres.

Nuestros problemas presentes suelen estar muy ligados a problemas que no se resolvieron en el pasado.

El árbol genealógico está formado por todos los miembros de la familia, por lo que cuando uno de ellos toma conciencia, todos se benefician de esa nueva luz que ilumina su historia familiar.

Al igual que en cualquier otro sistema, hay leyes que operan en un sistema familiar, que guían la conducta del individuo y de las que a menudo este no es consciente, ya que no se habla de ellas.

El sufrimiento surge en la familia cuando uno o más miembros del sistema familiar violan estas leyes existenciales inconscientemente.

Gracias a las Constelaciones Familiares estas leyes y las dinámicas familiares ocultas se hacen visibles.

¿Cómo se realizan las constelaciones familiares?

La terapia sistémica y Las Constelaciones Familiares se aplican en cualquier ámbito donde las personas se organicen dentro de un sistema o en una red relacional.

Las constelaciones familiares y sistémicas pueden hacerse en talleres grupales o en consulta individual.

Las constelaciones familiares sacan rápidamente a la luz la dinámica que causa el sufrimiento y, si se dan las circunstancias apropiadas, la corrige en el mismo momento.

Esta Terapia se diferencia de otras por su extrema rapidez.

En las constelaciones familiares (duración media de 1 hora) sale a la luz y se aborda el verdadero tema causante del problema presentado por el paciente…

Te has preguntado por qué en tu familia se repiten ciertos comportamientos o sucesos generación tras generación…por ejemplo: abortos, sucesos trágicos, divorcios, problemas laborales, sobrepeso, problemas económicos, depresión, etc.

Estos hechos enumerados aquí arriba, entre otros, pueden tener efectos en las generaciones posteriores de manera totalmente inconsciente.

Constelaciones Familiares Grupales

En una constelación grupal, la técnica consiste en que otras personas de un grupo representen a ciertos miembros de la familia de origen o actual del cliente.

constelaciones familiares

A continuación, se colocan dentro de un cierto espacio y de esta manera se crea el “campo de energía” de una familia.

En la forma original de trabajar, estos representantes son colocados por el cliente.

Hoy en día hay una nueva evolución en el trabajo y eso no es esencial, ya que el campo de energía, el Alma familiar guía los movimientos de los representantes.

En general se pide a los representantes no hablar ni hacer comentarios, y permanecer centrados, sin intención y observando, seguir su propia percepción, movimiento interior y experiencia.

Sin tener mucha información consciente sobre la persona a la que “representan”, los representantes expresan con mucha precisión sus movimientos y sentimientos más profundos, y de esta manera se va revelando una verdad más profunda acerca de una familia.

Las visualizaciones en las constelaciones familiares

Bert Hellinger amante de las cosas sencillas, siempre usó en sus talleres visualizaciones guiadas donde invita a todos los participantes a mirar hacia dentro.

Esta forma de hacer Constelaciones Familiares a través de una visualización recibe el nombre de Meditación y se usa tanto en talleres de constelaciones como en consulta individual.

Dentro de ti habitan unas imágenes internas.

Estas imágenes que están guardas en tu subconsciente marcan tus decisiones y el recorrido de tu vida.

A menudo estas imágenes pertenecen a escenas del pasado, heridas y dolores que no has resuelto.

Convirtiéndose en un peso en tu presente y generando todo tipo de bloqueos y síntomas.

Estas imágenes pueden visualizarse fácilmente cuando cierras los ojos, aunque a veces no es necesario ni esto.

Realmente te rodean, vives dentro de estas imágenes mentales.

Es muy fácil acceder a ellas y trabajar con ellas.

¿Cómo se realiza en la Constelación individual?

En las Constelaciones individuales en muchas ocasiones se utilizan muñecos, cartulinas o bien fieltros.

El uso de estos elementos representativos permite desarrollar tres procesos clave a nivel terapéutico:

constelaciones familiares

Integración personal: Facilitan que la persona pueda observar desde fuera aspectos internos que le causan dolor o que cree que pueden provocar una percepción negativa de sí misma por parte de los demás.

Verlos representados en estos muñecos ayuda a tomar conciencia de estas emociones, rasgos personales o experiencias de una manera más “objetiva”.

  • Responsabilidad: Ayudan a que veamos cuál es nuestro papel en una situación determinada, comprobando cómo nuestra actitud influye en su resultado.
  • Posicionamiento: Nos permiten encontrar una buena posición dentro del sistema sobre el que se trabaja, ya que se obtiene una representación simbólica de la realidad de la persona y de cómo los diferentes elementos que la conforman interactúan entre sí.

La singularidad de este trabajo no es únicamente descubrir una dinámica obsoleta, insana o destructiva de la familia, sino que también muestra las fuerzas curativas subyacentes que se esfuerzan por encaminar a los miembros de la familia hacia relaciones más saludables, dando lugar, con el tiempo, a un nuevo equilibrio más natural para todo el sistema.

¿Qué hemos de tener en cuenta?

Hemos de tener en cuenta a todas las personas que han formado parte de nuestra historia familiar, incluso a aquellas a las que no nos unen lazos de sangre.

Un ejemplo: el primer novio de mi madre, con el que no llegó a casarse porque conoció a mi padre.

Si yo existo es gracias a que ese hombre dejó el lugar libre, por lo que también forma parte de mi historia y tiene su lugar en nuestro sistema familiar.

La familia es, por tanto, un ente vivo, dinámico, lleno de ramificaciones y diferentes vínculos de relación.

Cuando se produce un desequilibrio en el seno familiar (por ejemplo, un divorcio traumático), muchas veces existe la necesidad de “compensar” ese desequilibrio, llegando a veces a la expiación.

Siguiendo con el ejemplo, un hijo que ha considerado ese divorcio como un hecho que ha desequilibrado el sistema familiar, podría llegar a suicidarse, ofreciéndose como elemento expiatorio para restaurar el equilibrio perdido.

Así pues, las Constelaciones Familiares son una poderosa herramienta para poder detectar aquellos nudos y carencias que han marcado el destino de los miembros de la familia.

Los Órdenes de la Ayuda en Constelaciones Familiares

Para que el acto de constelar sea efectivo, es importante tener en cuenta las Órdenes de la Ayuda, que fue la segunda obra escrita de Bert Hellinger.

Los Órdenes de la Ayuda son las condiciones necesarias para que el terapeuta pueda ayudar al paciente y el paciente recibir la ayuda del terapeuta.

Las órdenes de la ayuda son:

Los límites del dar y tomar.

El terapeuta solo puede dar lo que tiene, y el cliente solo espera y toma lo que realmente necesita.

Intentar dar algo que no se tiene, exigir algo que no se necesita, dar algo que la otra persona debería darse a sí misma son maneras dificultar el proceso de sanación y entrar en un desorden.

El terapeuta se pone al servicio del destino del cliente, no de deseos ilusorios.

Respetar el destino.

La ayuda está al servicio de la supervivencia, y sirve al desarrollo y al crecimiento.

Esto implica que el terapeuta ha de tener en cuenta las circunstancias tanto externas como internas del paciente, interviniendo solo hasta donde estas lo permitan, ayudándole a afrontarlas en lugar de taparlas o negarlas.

Relación de adulto a adulto.

Cuando un adulto pide ayuda, su ayudador ha de presentarse también como un adulto, ya que muchas veces puede haber un trasvase confuso en el que los clientes identifiquen a sus ayudadores como figuras paternales y, por tanto, acaben desarrollando sentimientos similares a los que albergaban hacia sus progenitores, dificultando la curación o entrando en dependencia.

El cliente es miembro de un sistema.

La empatía del ayudador ha de ser sistémica, no personal.

Esto significa que, para poder ayudarle, ha de ver al/a la cliente como un miembro de un sistema familiar teniendo en cuenta su historia, religión, ancestros, asuntos pendientes… para poder detectar los nudos, bloqueos y roles impuestos que le han llevado a la terapia.

Estar al servicio de la reconciliación.

Tender puentes entre las personas, donde antes había separación.

Toda persona merece Amor, sea como sea, venga de donde venga, aunque haya causado dolor.

Cuando el paciente se queja de un determinado miembro de su familia, el terapeuta ha de abrir su corazón también a esa persona, para poder estar al servicio de la reconciliación y la concordia.

La ayuda no juzga.

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El trabajo con Constelaciones Familiares es, ante todo, un proceso para unir lo que estaba separado, para desvelar lo que había quedado oculto, buscando siempre una nueva perspectiva, una mirada amorosa sobre la propia historia familiar y los vínculos entre sus miembros.

Más allá de las Constelaciones Familiares

Una constelación es la proyección de una imagen interna en un espacio exterior.

El campo de energía de una familia es realmente nuestro propio campo de energía interior.

Lo que parece estar resolviendo nuestra relación con los demás nos ayuda a estar más en paz dentro de nosotros mismos. Cuanto más amamos a nuestros parientes, más nos amamos a nosotros mismos.

Cuanto más nos amamos, más nos volvemos capaces de amar a los demás.

Asentimento

Gran parte de la sanación pasa por el asentimiento, decir SÍ a todo.

La aceptación de lo que ha sido, tal cual, lejos de la expectativa, del deseo infantil de amor incondicional que no pudo ser, fuente de dolor de nuestra actitud neurótica.

Agradecer todo tal y como es: cuando con humildad te inclinas ante la vida, respetando y agradeciendo todo lo que viene y todo lo que ha sido… la misma vida te bendice con mucho más…

¿Cómo ayudan las Constelaciones Familiares?

Podemos aplicar las constelaciones familiares a cualquier ámbito donde las personas se organicen dentro de un sistema o en una red relacional.

En el trabajo de constelaciones familiares se mira la red de vínculos en la que todas las personas estamos insertadas.

Clarifica la dirección del amor de manera que se oriente al desarrollo y crecimiento; y pueda renunciar a manifestarse en síntomas, limitaciones y desdichas.

Hablaríamos de un amor esclarecido en contra de un amor ciego que a menudo dirige nuestras vidas.

Las constelaciones familiares son una manera ágil y eficaz para generar cambios y orientarnos hacia soluciones positivas.

La vida viene de lejos. Los padres son sólo el portal por el que nos llega. Por tanto, si en vez de mirar a los padres, miramos al fondo último de la vida y la tomamos desde allí, tenemos la plenitud, independientemente de lo que ocurriera en relación con los padres.

Ámbitos de aplicación de las constelaciones familiares (contextos)

  • A nivel individual: comprender, sanar o avanzar en aspectos internos del carácter.
    Características de nuestra personalidad que consideramos que nos perjudican o que no nos ayudan en nuestro crecimiento personal.
  • A nivel familiar: comprender, sanar o avanzar en conflictos con la familia.
    Problemas relacionales, discusiones, separaciones, enfrentamientos, diferencias, identificaciones, herencias, exclusiones, muertes tempranas, etc.
  • Con la pareja: dificultad para encontrar pareja, dificultad para separarse, emociones encontradas respecto a la pareja, problemas de pareja de cualquier índole, etc.
  • Con los hijos: problemas de relación, problemas con la pareja por los hijos, abortos, búsqueda de embarazo, dificultades físicas o de carácter de los hijos o en el colegio, etc.
  • A nivel laboral: problemas en el trabajo, con los compañeros, dificultades para encontrar trabajo, saber o encontrar la verdadera profesión, dificultades para ganar dinero, etc.
  • En enfermedades: comprender, sanar o avanzar respecto a síntomas físicos, emocionales, creativos o mentales que nos impiden llevar una vida satisfactoria.
  • La sociedad: relación con el mundo, con los otros, migraciones, etc.
  • Traumas: miedos, ansiedades, sueños, muertes, accidentes, misterios, etc.
  • La enfermedad
  • Hechos de guerra
  • La energía femenina y la energía masculina

Ámbitos de aplicación de las constelaciones familiares (vínculos)

  • Los bisabuelos, la fuerza de los ancestros
  • Los abuelos maternos
  • La madre
  • Los abuelos paternos
  • El padre
  • Los hermanos
  • Exparejas
  • La pareja
  • Los hijos
  • El aborto
  • La adopción

El alcance del trabajo no se limita a la persona que ha constelado solamente sino también al Sistema Familiar al que pertenece.

Ya que al mover algún elemento o miembro de la familia el orden se reestablece y se encuentra un mejor equilibrio.

Asimismo; el trabajo de una persona en su Constelación puede afectar en mayor o menor grado al resto de los participantes del taller.

Cada integrante puede estar atravesando por el mismo problema o similar.

«Tanto en la familia nuclear como en la red familiar existe una necesidad común de vinculación y de compensación que no tolera la exclusión de ninguno de sus miembros.

De lo contrario, aquellos que nacen posteriormente en el sistema, inconscientemente repiten y prosiguen la suerte de los excluidos»

Bert Hellinger

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